
Son una tentación y pocos pueden dejar de consumirlos. Incluso, los diabéticos pueden gozar hoy de él gracias a que se ha desarrollado la variedad sin azúcar. Y aunque los hay para todos los gustos y bolsillos, poco a poco se ha ido transformando en un producto de lujo. Es el chocolate.
En Chile se estima que el consumo anual de este producto a base de cacao alcanza los 2,3 kilos per cápita. Y pese a que mayoritariamente está asociado a un consumo impulsivo -por lo que cada año se lanzan distintos tipos de productos para venta en quioscos, supermercados, cadenas de farmacias o venta en las calles-, también ha ido ganando terreno el llamado chocolate fino, que se adquiere con motivo de una fecha o celebración especial.
Es también conocido como artesanal, con una elaboración que por productor no supera los 120 mil kilos anuales, que se comercializa en puntos de ventas exclusivos y que por su escala de negocio no cuenta con una estrategia publicitaria masiva. También su precio indica que se trata de un producto elaborado a mano, cuidando los detalles, sin preservantes ni aditivos. Es un chocolate no masivo, característica que sus productores desean seguir manteniendo. Los estudios de mercado tampoco lo incluyen en sus estadísticas y son sus propios productores quienes estiman una participación no más allá del 3%. Pese a esta realidad, "siempre habrá un sector que busca lo fino", dice Leonardo Contreras, de Chocolates Enrilo.
Tanto es así, que Félix Brunatto, gerente general de Chocolates Brunatto, señala que "hace 10 años no habría sacado este chocolate". Se refiere a sus productos con sabores exóticos como son los chocolates con ají, albahaca, pimienta, clavo de olor, romero o mostaza. Hoy tiene un mercado para ellos, e incluso ha comenzado a incursionar internacionalmente.
Damien Mercier, dueño de la chocolatería del mismo nombre -y de origen belga-, coincide en que el bombón artesanal es de lujo porque está hecho a mano, pero "el mercado chileno es difícil y reacciona lento a lo nuevo. Además, como no hay una cultura de chocolate de verdad, el precio debe ser competitivo".
Por su parte, Felipe Cisternas, gerente de Varsovienne, señala que el mercado "se ha ido perfeccionando. Hoy existen muchas delicatessen y la gente se ha acostumbrado a llegar con un regalo. El chocolate es un producto de lujo".
Hacia este sector de clientes fieles, que consume estos productos y que ven en ellos un regalo, apuntan las marcas como Bozzo, Varsovienne, Brunatto, Godiva, Enrilo y Damien Mercier, entre otros.
Pero dar con la fórmula para ganar adeptos no ha sido fácil. ¿Por qué entonces se mantienen en el mercado por décadas e incluso se abren un espacio? Algunos, como Bozzo, Varsovienne y Enrilo deben su éxito por seguir por décadas fielmente la receta de sus fundadores europeos. Otros como Brunatto y Mercier ganan paladares con nuevos productos que resultan de horas de investigación y de conversación o degustación con sus clientes. Pero también está Godiva, reconocido producto belga, que por su prestigio internacional logra entrar en este mercado.
Sin embargo, no sólo por estas características es que pueden responder a la competencia. Lo hacen a través de la diversificación de sus productos, enfatizando su presencia con nuevas tiendas o remozando las que ya tienen. Además, los precios se mantienen en un rango similar y dependiendo de la cantidad se pueden encontrar productos desde los $2.000 hasta los $20.000, que incluso no han variado en el tiempo.
Más aún, tomando en cuenta que la publicidad masiva no es un factor al que hasta ahora hayan echado mano, para algunos la Internet se ha transformado en una herramienta de acercamiento. Para Enrilo, Varsovienne, Bozzo y Entrelagos, la tecnología de las páginas Web ha significado un salto para promover sus productos y facilitar la compra a través de sus tiendas virtuales.
Por tratarse de un sector tan especializado, la competencia está en tratar de seguir vigentes, porque según Roberto Bozzo, director de Chocolates Bozzo, "lo que ha pasado en los últimos años es que ha llegado una oferta importada que no existía y que se vende masivamente".